Vacas en establo

Alimentación según la etapa productiva de la vaca

Tabla de contenidos

No hay una sola dieta ideal para la vaca lechera, sino una nutrición estratégica para cada momento de su ciclo productivo.

La alimentación de la vaca lechera debe ajustarse dinámicamente según su etapa fisiológica ya que sus requerimientos energéticos, proteicos, minerales y vitamínicos varían de forma significativa a lo largo del ciclo productivo.

Asimismo, es importante señalar que una vaca seca sobrealimentada tiene mayor riesgo de fiebre de leche, cetosis y retención de placenta, lo que compromete la siguiente lactancia.

Un manejo nutricional adecuado en cada fase es clave para mantener la salud, la eficiencia reproductiva y la productividad lechera.

1. Etapa de preparto (3 a 4 semanas antes del parto)

En esta etapa se debe preparar al animal para el parto y la lactancia, evitando desbalances metabólicos (hipocalcemia, cetosis o desplazamiento de abomaso).

  • Energía: La vaca reduce su consumo voluntario antes del parto. Es necesario suministrar una dieta moderada en energía (1.3-1.5 Mcal ENL/kg MS) para evitar el sobreacondicionamiento corporal.
  • Proteína: Asegurar un nivel de 13–14% de proteína cruda, con buena fracción de proteína no degradable en el rumen (PNDR), para preparar el tejido mamario.
  • Minerales: Reducir calcio (0.3–0.4% MS) y aumentar aniones (Cl⁻, S²⁻) para inducir un balance catión-anión negativo (DCAD entre -100 y -150 mEq/kg MS) que favorece la movilización de calcio.
  • Magnesio (0.4%): es esencial para la absorción de calcio en el posparto.
  • Vitaminas: La vitamina E y el selenio fortalecen la respuesta inmune y reducen la retención de placenta.
  • Fibra: Debe mantenerse (>30% FDN) para asegurar una buena motilidad ruminal.

2. Etapa de posparto (primeros 30 días después del parto – vacas frescas)

Se tiene como objetivo estimular el consumo, minimizar el balance energético negativo y favorecer la recuperación metabólica y reproductiva.

Energía: 

  • Alta demanda debido al inicio de la lactancia.
  • Se requiere energía densa (1.6–1.7 Mcal ENL/kg MS) con inclusión de grasas protegidas y carbohidratos fácilmente fermentables.
  • El balance energético negativo debe controlarse para evitar cetosis y pérdida excesiva de condición corporal.

Proteína:

  • Aumentar a 17–18% de proteína cruda, con buena sincronización entre proteína degradable (PDR) y energía fermentable.
  • Aportar aminoácidos limitantes como metionina y lisina protegidas.

Minerales y vitaminas:

  • Calcio alto (0.8%) para suplir la gran demanda de leche.
  • Fósforo (0.4%) y magnesio (0.35%) para metabolismo energético y muscular.
  • Vitaminas A, D y E mejoran la fertilidad y función inmunitaria.
  • Consumo de materia seca (CMS): debe alcanzar al menos 3.5–4% del peso vivo.
Vacas en establo comiendo

3. Etapa de lactancia (30 a 200 días de lactancia)

El objetivo nutricional en la lactancia es maximizar la producción de leche sin comprometer la condición corporal ni la fertilidad.

Energía:

  • Requerimientos muy altos; se utilizan dietas con energía neta de 1.5–1.7 Mcal/kg MS.
  • Uso de granos, subproductos energéticos (melaza, grasa protegida) y forrajes de alta calidad.

Proteína:

  • 16–18% PC, con buena relación entre proteína degradable y no degradable.
  • Balance de aminoácidos (metionina y lisina) mejora la eficiencia proteica.

Fibra:

  • Debe mantenerse entre 28–32% FDN, para evitar acidosis subclínica y mantener la grasa láctea.

Minerales:

  • Calcio y fósforo son críticos para la producción y mantenimiento óseo.
  • Sodio y potasio mantienen el equilibrio hídrico y la producción de leche.

Vitaminas:

Aumentar la vitamina E y el selenio para mejorar la inmunidad y prevenir mastitis.


4. Etapa seca (45–60 días antes del parto siguiente)

Se debe permitir la regeneración del tejido mamario, recuperación corporal y preparar el metabolismo para la siguiente lactancia.

Se puede hacer una división de la etapa seca. La Seca Temprana (hasta 21 días preparto) donde se requiere una dieta baja en energía, alta en fibra; mientras que también está la etapa Seca tardía o transición donde se impera una dieta más densa y con aniones.

  • Energía: Baja (1.2–1.3 Mcal ENL/kg MS) para evitar sobrepeso.
  • Proteína (PC): 12–13% PC es suficiente para mantenimiento y regeneración de tejidos.
  • Minerales: Reducir calcio (0.3–0.4%) y sodio, aumentar magnesio (0.35–0.4%), así como evitar suplementos de sales catiónicas.
  • Fibra: Fundamental mantener 35–40% FDN para salud ruminal. 
  • Vitaminas: Asegurar aporte de vitamina A, D y E, y selenio.
Etapa Objetivo principal Energía (Mcal ENL/kg MS) Proteína cruda (%) Estrategia clave
Preparto Prevenir desbalances metabólicos 1.3–1.5 13–14 Dieta aniónica, baja en Ca, alta en fibra
Posparto Maximizar consumo y evitar cetosis 1.6–1.7 17–18 Energía densa, grasa protegida, Ca alto
Lactancia Sostener alta producción 1.5–1.7 16–18 Forrajes de calidad, balance aminoácidos
Seca Recuperar cuerpo y preparar el parto 1.2–1.3 12–13 Alta fibra, baja energía, control Ca

La clave está en mantener el equilibrio entre energía, proteína, fibra, vitaminas y minerales, considerando los cambios hormonales y fisiológicos que acompañan cada fase.

Para mejorar la alimentación y requerimientos de los establos, en Alux Nutrition ofrecemos una asesoría especializada en nutrición, donde se realiza la formulación de dietas, evaluación animal y asesoría para implementar las mejores prácticas.

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